Un día de cuento
La escuela puede ser un lugar ideal para organizar una muestra, festival o maratón de narración oral. Cada vez existen más acontecimientos de este tipo en toda España, por lo que podemos tomar nota de su funcionamiento y aplicarlo a nuestro centro educativo.
El maratón es quizás la modalidad más abierta, que puede ofrecer incluso un tiempo para que cuenten alumnos de otros colegios de la localidad, autoridades u otros adultos que se presten a ello.
Una vez tengamos el lugar apropiado (salón de actos, patio, gimnasio, vestíbulo..., según las posibilidades), lo decoramos con motivos alusivos realizados por todos los alumnos del centro, pues la idea es implicar a todos los niveles. Quizás tengamos que convencer a algunos compañeros de las bondades de contar y escuchar cuentos, pero, una vez conseguida su participación, podemos estar seguros de que el evento no defraudará a nadie.
El acto puede durar toda la jornada escolar. Cada individuo o grupo conocerá de antemano la hora aproximada de su participación y la duración de la misma, procurando la organización contar con algunos narradores-comodín por si se sufriera algún contratiempo. El resto de personas pueden acceder libremente a escuchar, cumpliendo la única norma imprescindible en estos casos: el respeto a la persona que cuenta, es decir, mantener el máximo silencio posible.
Paralelamente, para atender a los grupos que esperan su turno, se pueden tener preparadas otras actividades, como un pequeño salón del libro infantil, talleres o exposiciones sobre el tema (para ello, ver el resto de propuestas).
Unos programas y carteles adecuadamente diseñados y repartidos hacen el resto: ese día, el centro abre sus puertas a quienes quieren escuchar, conocer y disfrutar el rico patrimonio cultural de la zona, de la mano de los más pequeños de la comunidad. Es la escuela abierta en acción, dinamizando la cultura del entorno más próximo. Para todos será un día especial, un día... ¡de cuento!