El cuento que viene a cuento
Ya sea partiendo de centros de interés o con un método de proyectos, en la escuela infantil siempre “viene a cuento” contar un cuento. Pero, para no caer en una utilización indiscriminada ni en la desorganización, en nuestro proyecto optamos por buscar diariamente un hueco para dedicarlo al “cuento de la semana”, ese que puede dar cierto sentido al resto de las actividades, con lo que nos aseguramos un trabajo sistemático y en profundidad sobre cada relato (teniendo en cuenta su importancia para la formación de la percepción del mundo), además de servirnos de los mismos para ilustrar y motivar el trabajo diario. De esta forma, además, conseguimos que en las casas de nuestros alumnos vuelvan a escucharse los viejos cuentos de la humanidad.
A modo de ejemplo, y dependiendo de las propuestas que estemos desarrollando en ese momento del curso, una semana puede quedar organizada de la siguiente manera:
LUNES
MARTES
MIÉRCOLES
JUEVES
VIERNES
Este trabajo semanal se realiza con un único cuento, aquel con el que nos interesa trabajar a fondo, lo que no quita que en distintos momentos de la jornada escolar incluyamos nuevos textos que cubran otras necesidades (relajación, animación, expresión oral, memoria...).