Cuentos de andar por casa
El mismo día que se realiza la hora del cuento, es decir, los viernes, cada alumno se lleva a casa un pequeño cuento de tradición oral realizado por los profesores de forma manual, consistente en un folio doblado a manera de díptico que incluye el texto y unas ilustraciones para colorear. Se trata de una selección de las historias aportadas a principios de curso por las familias (cuadernos viajeros), que han sido revisadas y completadas por el profesorado según los criterios ya explicados y que se llevan a casa para ser compartidas en cualquier momento del día.
Son cuentos modestos, de andar por casa, pero tienen el enorme valor de estar realizados exclusivamente para estos niños y niñas concretos. Al elaborarlos, tenemos presentes las palabras con que Montserrat del Amo presentaba uno de sus libros de cuentos populares:
“He querido poner por escrito algunos de estos cuentos de tradición popular, como yo acostumbro a narrarlos de viva voz. A ver qué tal me sale. Me gustaría saber hacerlo de manera que por esta vez tú llegaras a olvidarte del papel y de la tinta y tuvieras la sensación de que alguien te los estaba contando al oído en vez de tener que leerlos, como otros niños los escucharon de labios de sus abuelos en el pasado. Ojalá que tú mismo los vuelvas a contar en voz alta en el futuro, de modo que el río de los cuentos de la tradición oral no se seque jamás.”
A final de curso, para que estos cuentecillos disfruten de una larga vida, se les da un aspecto más “profesional”, recogiéndolos en un solo volumen. Luego, como propuesta de lectura conjunta (padres e hijos) para el verano, se le entrega un ejemplar a cada alumno.