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Literatura de tradición oral

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Ismael Peña
"España es un país que no guarda recuerdos, tira, destruye..., sencillamente porque es un pueblo muy creativo"
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Ismael Peña

"España es un país que no guarda recuerdos, tira, destruye..., sencillamente porque es un pueblo muy creativo"

Ismael Peña es uno de los principales divulgadores del folclore español dentro y fuera del país. Desde su programa en Televisión Española en los años setenta creó afición por lo popular, por la grandeza de lo sencillo, y muchos chiquillos de entonces dejábamos nuestros juegos para ver y escuchar lo que otra gente cantaba y hacía en muchos rincones que sólo conocíamos por los libros de la escuela.

Editó sus discos especialmente en países como Francia, obteniendo reconocimientos tan importantes como el Grand Prix du Disque por su primer álbum, Canciones del pueblo, canciones del rey. Desde hace algún tiempo impulsa un macroproyecto que consiste en reunir y mostrar mediante exposiciones temáticas, charlas y recitales las producciones artísticas de nuestros abuelos, desde el patrimonio material hasta lo menos tangible. Hablar con él por las calles del Realejo granadino ha supuesto un enorme placer, algo así como si nos hubiéramos reencontrado con el maestro que nos enseñó las primeras letras.

En primer lugar nos gustaría saber por qué te dedicas a estudiar, recopilar y difundir lo que se conoce como folclore.

Todo empezó con mi llegada a París en el año 1960. Yo me encontré con una sociedad curiosa e interesada por todas las manifestaciones musicales de distintos países y culturas y me sentí integrado en esa corriente. Por otra parte, para ganarme la vida empecé a trabajar en los cabarets de la “Rive gauche” donde se cantaba el folklore de América latina y yo me hice la pregunta: ¿Y por qué no trabajar la canción popular española? Sobre todo porque vi que de España sólo se conocía el flamenco, y así empecé a trabajar en dos campos: la canción popular y la música de los siglos XV y XVI, que era absolutamente desconocida, tanto allí como aquí en España.

¿Qué te atrae de este tema?

La fuerza intrínseca que tienen todas las canciones populares. El encontrar la esencia de cada pueblo en cada una de las melodías con sus características geográficas, sus mezclas de culturas distintas, el paso de la historia por cada una de sus notas, su sencillez y su grandeza.

¿Se puede decir que hay unas vivencias infantiles intensas en los orígenes de este interés?

La raíz de toda mi trayectoria se desarrolla justamente en la infancia. Yo viví mis primeros años en un pueblo de Segovia sin luz eléctrica, sin radio, aprendiendo las canciones tradicionales de los juegos infantiles o las que cantaban las personas mayores.. Las mozas tenían sus cuadernos de cantares de Navidad, del mes de mayo, de Semana Santa, de bodas, etc., y los mozos sus cantos de ronda, de trabajos, del campo... Nos alimentábamos casi únicamente de las tradiciones siguiendo el ritmo de los días y de los meses con sus acontecimientos rotativos de las estaciones.

Recuerdo muy claramente a los segadores, que a la caída de la tarde, después de cenar se sentaban a la fresca y cantaban muchas canciones. También mientras trillaban o segaban.

Otro foco importante eran los ritos en la iglesia, fiestas, rogativas, bodas y, sobre todo, las mujeres cuando hacían las labores de la casa o se reunían en la tarde haciendo labores y cantando. Realmente se cantaba muchísimo más que hoy día.

¿Y había personas concretas que se encargaran especialmente de mantener vivo el interés?

Siempre había, tanto entre las mujeres como en los hombres, una persona que cantaba mejor, tenía más bonita voz y de una manera tácita se le adjudicaba el título y la autoridad para llevar la voz cantante. Según pasaba el tiempo alguien más joven iba accediendo a ese puesto y la persona mayor dejaba el paso para continuar la tradición. Otra fuente importante era el sacristán, que conocía todos los cánticos.

ismael02Algo que sucede a tantísima gente: ¿Para ti la persona que te transmitió ese patrimonio es uno de los seres más entrañables de tu vida?

En mi caso está muy claro el recuerdo: mi madre era la maestra del pueblo y no había nunca maestro, con lo cual ella era la que enseñaba las canciones, no sólo a los niños, sino a los mayores. A mi me enseñó muchísimas canciones. Tanto es así que, por ejemplo, al llegar los carnavales tenía que hacer “cantares” personalizados a un grupo a escondidas  de los demás. También los abuelos que cuidaban de los nietos y cantaban romances, coplas, etc.

¿Crees que la gente ha dejado de dar importancia a ese hilo afectivo que se crea en la transmisión oral o eso es un mero tópico?

No es ningún tópico, pero es que la sociedad ha cambiado totalmente. Era muy rural  y el núcleo de un pueblo estaba encerrado en sí mismo con muy pocos contactos con el exterior y se alimentaban los unos de los recuerdos de los mayores. La llegada de alguien de fuera era una bocanada de aire fresco aportando sus conocimientos distintos a los del núcleo, y es así, a costa de influencias externas asumidas y mezcladas a las propias, que el folclore se ha ido formando.

El paso del tiempo es implacable y el cambio social es absoluto. Las gentes del campo hicieron el camino hacia la ciudad y en ese camino se fueron perdiendo muchas de las tradiciones.

Tú que has vivido en varios países de Europa, ¿qué relación se establece en esos lugares con la cultura tradicional?

Mi paso por Francia, Grecia, Suiza, etc., me dio la oportunidad de comprobar que la cultura popular (canciones, músicas, bailes, bordados, cerámicas, fiestas, ritos, etc.) se mantenían con un gran cariño de parte de todos los estratos sociales. Justamente, este amor y esta entrega en vivir y mantener las tradiciones hizo que me adentrara de lleno en el estudio de la tradición de mi país, España.

¿Y se la relaciona con lo rural, se la ve con actitud paternalista o museística o se considera como parte viva de la sociedad...?

Hay un tiempo para todo; una cosa no excluye la otra. Se puede estar toda la noche en la sala de fiestas más moderna y al día siguiente vestirse el traje popular y bailar una “bourrée” al son de una “Vielle” en Auvergne. Creo que, como el teatro, siempre estamos en crisis; pero la verdad es que los movimientos de recuperación no cesan con mayor o menor acierto.

Todavía recordamos aquellos programas de TVE de La banda del mirlitón. ¿Qué recuerdos tienes tú, como creador y conductor de aquella aventura?

Ya dice el refrán que “agua pasada no mueve molino”. Cierto que fue una época que muchas personas recuerdan con cariño y eso me alegra, pero la única conclusión que yo saco es que el público recibe todo aquello que se le da con sencillez y verdad y que hoy día los medios de comunicación, si quisieran (y debieran) podrían hacer una oferta un poco más inteligente sin tratar a la gente de estúpida y vana como cuando les dan la carnaza que les están dando.

Después vinieron las grabaciones de tus discos. ¿Para cuándo una reedición que permita a tantos y tantos interesados escuchar tus canciones?

Está en estudio, pues la realidad es que existe un gran número de personas que sí desearían conocer, por ejemplo, el disco ”Canciones del Pueblo, Canciones del Rey” que fue Gran Premio del Disco en París y que nunca se editó en España.

Tu última e intensísima actividad, que podemos conocer en  la web lachacona.com, es la gestión de exposiciones a partir de tus colecciones de arte popular. ¿Cómo te planteaste este ingente trabajo divulgativo y cómo consigues llevarlo adelante?

Todo empezó por la curiosidad y el amor que sentía hacia todas las manifestaciones artísticas del pueblo expresadas de un modo sencillo y a veces con refinada sabiduría. Realmente nunca me planteé el realizar estas colecciones: se han ido haciendo día a día, y una vez reunidas en casa, he querido hacer partícipes a todos realizando exposiciones. Hubiera sido muy egoísta por mi parte no compartir tanta sabiduría acumulada con los demás.

ismael3Libros, indumentarias, títeres, instrumentos, juguetes, cerámica, mobiliario... ¿Queda algo de la tradición popular que no esté en la colección Ismael?

El alma humana es infinita y siempre hay rincones escondidos que se manifiestan a través de elementos de gran belleza y que no los he tocado aún.

¿Cuál de esas exposiciones que tienes preparadas tiene un significado especial para ti?

Creo que los instrumentos de música están muy ligados a la trayectoria de mi vida; por otra parte, al haber pasado mi infancia durante la guerra, he intentado suplir la falta que tuve, coleccionando  los juguetes y las marionetas.

¿Qué puede encontrar el visitante y qué puede percibir más allá de los objetos?

En cualquiera de las exposiciones, cada individuo extrae una sensación diferente y personal: conocimiento, estudio, recuerdo, belleza, curiosidad, sorpresa, añoranza, ilusión, etc.

¿Crees que algún día, en este país, la cultura tradicional ocupará, por derecho, un espacio propio, vivo y estable en las programaciones institucionales, tanto de cultura como de ocio y educación?

España es un país que no guarda recuerdos, tira, destruye..., sencillamente porque es un pueblo muy creativo. Pero de todos modos la gran asignatura pendiente de nuestros pueblos es la Cultura-Educación; pero cultura de vida diaria que se mezcla con el respeto. Cuando esto llegue, lo demás vendrá por añadidura.

 

© Asociación LitOral, mayo 2007

Recuerdos de mi niñez

Posted by mluisa at 2008-01-04 22:58
Esta entrevista me ha traído recuerdos de mi niñez, de aquellos sábados por la mañana en que esperábamos a que el programa de Ismael acabara para irnos a la calle a jugar como los niños que aparecían en la tele. Gracias por habernos traído de nuevo estas imágenes a nuestra memoria. Desde entonces no había vuelto a saber de este hombre entrañable. Felicidades por tu obra, Ismael.
María Luisa García

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