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La asturianita

Versión 1:
INFORMANTE: Antonia González Navarro (Algeciras, Cádiz)

RECOGIDA POR: Ana Mª Martínez

Versión 2:
INFORMANTE: Señora de Los Barrios, Cádiz

RECOGIDA POR: Domingo Mariscal

Versión 3:
INFORMANTE: María Gallardo (Algeciras y Los Barrios, Cádiz)

RECOGIDO POR: Ana Mª Martínez y Juan Ignacio Pérez

Versión 1

En la provincia de Cádiz
una niña vi,
con catorce ó quince años
regaba su jardín.
Pasó un caballero,
le pidió una flor,
la niña le contesta
tres veces que no:

-Las flores de mi jardín
no es pa ningún caballero,
que la ha sembrado mi hermano
para mi lindo pelo.

-Quédate con Dios, Susana,
me la tienes que pagar,
por el valor de una rosa
te tengo que matar.

A la mañana siguiente
la niña se levantó,
fue a entregarle al caballero
la flor que le pidió.

-Toma, caballero,
la flor de mi mano
y déjame vivir
con mis tres hermanos.

-No quiero flor de tus manos
ni tampoco a ti,
te dije que a mi presencia
tenías que morir.

La cogió de un brazo,
la zamarreó,
le dio dos puñalás
en el lao del corazón.
Ya la llevan a enterrar
y en el pecho lleva
un ramo de claveles,
un letrero que dice:
“Criada entre las flores”,
y en el pelo lleva
un ramo de azahar,
un letrero que dice:
“Matá por criminal”.

Versión 2

A la salida de Asturias
una hermosa niña vi,
sólo tenía quince años,
regando su jardín.
Pasó un caballero,
le pidió una flor,
la niña enfadada
le dijo que no:

-Como me ven tan solita,
tan solita en el jardín,
no tengo padre ni madre
y abusan de mí.

-¿Quién ha intentado
abusar de ti?
Tan sólo te he pedido
la flor de tu jardín.

-Las flores de mi jardín
no son para caballeros,
las tengo para mi pelo
y para mi pecho.

-Quédate con Dios, asturiana,
me la tienes que pagar,
detrás de aquella montaña
te tengo que matar.

A la mañana siguiente
la niña se levantó
en busca del caballero
a darle la flor.

-Tome, caballero,
la flor de mi mano
deje que me vaya
a ver a mis tres hermanos.

-No quiero flor de tu mano
ni tampoco del jardín,
la palabra que he dado
la tengo que cumplir.

La encerró en un cuarto,
le sacó un puñal
y en medio de sus pechos
le dio tres puñalás.
La vistió toda de blanco,
toda cubierta de flores
y en cada mano una rosa
de siete colores.
En el pecho llevaba
lirios y jazmín
con un letrero que dice:
“Criada en el jardín”.
En los pies llevaba
lirios y azahar
con un letrero que dice:
“Matar al criminal”.
Cuando pasaba el entierro
todo el mundo la lloraba,
qué mala suerte ha tenido
la pobre asturiana,
que se merecía
que lo degollaran
y pagar con la muerte
de la pobre asturiana.

Versión 3

Y en la montaña de Asturias
a una niña vi
de catorce o quince años
regando su jardín.
Pasó un caballero,
le pidió una flor,
la niña le dijo
tres veces que no.

-No te doy flores ninguna,
que son para mí,
que son para mi pelo
o para mi pecho.

-Quédate, niña,
con la flor de tu jardín,
que por cuestión de una rosa
tienes que morir.

Al otro día siguiente
la niña marchó
en busca del caballero
a entregarle la flor.

-Tenga, usted, caballero,
la flor de mis manos
y déjeme vivir
con mis tres hermanos.

-No quiero flores ninguna
ni tampoco a ti,
que he jurao de matarte
y tienes que morir.

La cogió por un brazo,
la zamarreó,
le dio tres puñaladas
en el corazón.
La cubrieron toda de flores
blancas de azahar
con un letrero que dice:
“Matada por un criminal”.


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