Por qué el diablo es zurdo
INFORMANTE: Salvadora Rodríguez Villalba (Puente de Génave, Jaén)
RECOGIDO POR: Ana Mª Martínez y Juan Ignacio Pérez
Resulta que iba el diablo una vez a casa de algún alma que se descuidara. Iba por un desierto muy grande que estaba nevado y vio a lo lejos un bulto negro que le llamó la atención:
-¿Qué será aquello en medio del desierto?
Se acercó y vio que era una mujer cansada, sin fuerzas. Llevaba un crío chiquitillo en los brazos y se cayó, sin fuerzas. La mujer estaba muerta, pero el chiquillo todavía echaba el aliento de su respiración y estaba vivo. Entonces el diablo pensó: “Si dejo que se muera pierdo el alma porque es un chiquillo y es todavía inocente. Pues yo me lo llevo y lo crío y lo voy pervirtiendo y así gano un adepto”.
Se lo llevó y él vivía en un desierto donde había unas peñas. Como lo crió, el niño le decía “papá”. Un día salió el diablo y le dijo al niño:
-Tú quédate aquí, no salgas ni te subas a esas peñas que yo me voy por ahí que tengo que hacer.
El diablo se fue, el niño se salió, se fue a las peñas, se cayó y se mató. Cuando volvió el diablo, se encontró el cuerpecillo del chiquillo tumbado lleno de sangre, pero su alma estaba al lado, y le dijo:
-Papá, vente conmigo, que hay un sitio muy bonito con muchos jardines.
Y lo cogió de la mano. El chiquillo llamó y San Pedro le abrió, pero al ver al diablo pegó el portazo y le cogió la mano. Y por eso es zurdo, porque se quedó con los dedos machacados.