Tres tesoros custodiados
En el puente de Garcibravo, en el arroyo del Canario, habían enterrado un tesoro hacía mucho, mucho tiempo, pero la gente no se atrevía a parar en aquel sitio, todos pasaban lo más deprisa que podían. Por lo visto, si alguien se paraba a husmear, le salía una vieja del puente que daba tanto miedo que no le entraban ganas de volver a pasar por allí.INFORMANTE: Alfonso Pérez Sánchez (Jimena de la Frontera, Cádiz)
RECOGIDO POR: Ana María Martínez y Juan Ignacio Pérez
Lo mismo pasaba en el cortijo de los Morcillos. Una vez estaba yo trabajando allí y tenía que pasar la noche dentro. Yo pasaba cerca de un pozo donde contaban que habían hecho un boquete y había un tesoro escondido. Yo iba con reservas, por si salía la vieja. Y, justo al pasar, se cayó la tapa del pozo y yo subí la cuesta que me las pelaba. Al llegar al cortijo me dicen:
-¿Qué te pasa, chiquillo?
-Que la vieja me ha salido y ha tirado hasta el cubo del pozo.
También en un sitio que le dicen La Coronilla había huerto donde habitaba un susto. La gente pasaba por la vereda muy asustada, sobre todo cuando llegaban a una casita caída que había allí, donde los esperaba otro susto que guardaba algún tesoro.