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La niña y sus siete hermanitos

INFORMANTE: María Dolores Flores (Algeciras, Cádiz)
RECOGIDO POR: Ana María Martínez
Esto sucedió en Algatocín, pueblo que pertenece a Málaga. Era un matrimonio que tenía siete varones. Cuando tuvieron a los siete varones, vino una hembra. Antiguamente, cuando venía una hembra después de siete varones, era una deshonra, así que los siete varones se fueron de su casa. Cuando pasaron tres años, la madre, peleando un día con la niña, le dijo:
-Anda, que por tu culpa tengo siete pedazos de corazón tirados por ahí.
La niña, cuando escuchó aquello, se cortó el pelo, se puso unos pantalones y se fue de su casa. Cuando se le hizo de noche estaba en medio del monte muertecita de miedo. Se subió en un árbol y desde lo alto vio una cueva. A eso de la una de la noche sintió hablar y miró para la cueva, cuando vio que salían hombres de allí. Se bajó poco a poco y llegó hasta la cueva. No había nadie y entonces entró, comió de todo lo que había allí, cogió comida para el otro día, hizo las camas y se fue otra vez para el árbol.
Aquella mañana, cuando llegaron los hombres, vieron que estaba todo hecho y dijeron:
-Pues quien haya estado aquí no nos quiere malamente porque nos lo ha hecho todo.
Aquella noche hicieron la misma faena, pero se quedó el más chico a ver si la podía coger. Cuando él se quedó dormido, ella hizo la misma operación. Así fue hasta que se quedaron todos, pero el mayor se hizo el dormido y la dejó pasar, pero al salir le echó mano y ella dijo:
-No me hagas daño, que soy doncella.
Entonces le dice él:
-¿Quién eres?
Y ella, en vez de decirle otra cosa le contó lo que le pasaba y ellos se dieron a conocer:
-Pues nosotros somos tus siete hermanos.
Ya estaban los ocho juntos muy contentos y alegres, pero un día que llovía mucho le dicen los hermanos:
-María, no vayas a coger el perejil del pozo, cógelo del chorro.
Pero ella, como llovía tanto, lo cogió del pozo y se lo echó a la comida y se sentaron todos a comer. Cuando cogieron los siete hermanos las primeras cucharadas se convirtieron en siete toritos.
Ella, llorando todos los días, salía con sus toritos al campo y les daba de comer. Mariquita sabía cantar muy bien y un día pasaron unos caballeros y la escucharon:
-¡No ves qué voz tan bonita! ¿Quién canta por allí?
Encontraron a Mariquita rodeada de sus siete toros y ella en medio cantando. Y le dice uno de los hombres:
-¿Este ganado de quién es?
-Mío.
Y le dijo el caballero:
-¿Te quieres casar conmigo?
Y ella le contestó:
Aunque pobre, tengo vergüenza. Me caso pero con una condición, que donde duerma yo tienen que dormir mis toritos y donde coma yo tienen que comer mis toritos.
Y se fue con el caballero llevándose sus toritos.
El caballero resultó que era un rey. Cuando llegaron al palacio, la reina madre le dijo:
-¿Te vas a casar con una campera?
-Sí, mamá, me caso.
Prepararon la boda y se casaron al mes. Se fue el rey a la guerra y ella se quedó sola. Tuvo un niño y la reina le dice:
-Vamos a dar un paseo por el estanque.
Cuando iban paseando la empujó y la tiró al estanque y pensó escribirle al hijo diciéndole que había sido una mujer mundana y que se había ido con un panadero. Pero la madre, pensándolo bien, lo que hizo fue coger a una mujer muy parecida a ella y la metió en la cama. Cuando vino el hijo y la vio, le dijo:
-¡Qué delgada estás, qué malamente!
Ella le contestó:
-No tengo ganas de comer, tengo las ganas perdidas.
-¿Qué te comerías?
-La asadura de un torito.
-¿Y tú que tanto los querías?
-Ahora se me ha antojado.
El rey cogió a un lacayo y le dice:
-Toma esta espada y ve y mata a un torito.
Coge el lacayo la espada y va a matar al toro, le pega un pinchazo y el toro pegó una patada en la puerta del toril y gritó:
-¡¡Hermana, favoréceme!!
Y una voz que venía del estanque le contestó:
-¿Cómo quieres que te favorezca si tengo medio cuerpo para abajo en agua y el niño metido en la manga?
El lacayo se fue corriendo al rey y le dijo:
-Majestad, yo no mato al toro que ha hablado.
Y entonces fue el rey, hizo lo mismo y le dijo el toro igual:
-¿Cómo quieres que te favorezca si tengo medio cuerpo para abajo en agua y el niño metido en la manga?
Fue corriendo y mató a la madre y a la otra que estaba metida en la cama. Y abrió el estanque, la llevó a su casa y aquella noche soñó ella que matando a su niño le daba vida con la sangre a sus hermanos. Mató al niño y le dio vida a sus hermanos y ya que se iban dijo:
-Voy a dar un beso al niño antes de irme.
Y cuando subió estaba jugando el niño en lo alto de la cama con su padre.

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