El cuento del lorito
Una señora tenía un lorito. Lo tenía en la cocina y tenía observando a la cocinera, para que no le quitara las mejores tajadas. Un día, la muchacha tenía el puchero hirviendo; cogió un hígado del pollo y se lo comió. El lorito le dice:INFORMANTE: María Márquez (Facinas, Tarifa, Cádiz)
RECOGIDO POR: Beatriz Díaz
-¡Cuando venga la señorita se lo digo! ¡Se lo digo!.
Y le dice ella:
¡Hoy no te escapas!.
Lo cogió al pobrecito y lo metió en el caldo del puchero. Y se puso el lorito en el balcón y pasó un fraile. Se asoma el lorito y le dice:
-Fraile frailote, ¿quién te ha pelado el cogote?.
-A mí, el barbero.
-¡Ah! ¡Pues a mí el caldo del puchero!.