El campero en la fonda
INFORMANTE: Matilde Márquez Peinado (Las Caheruelas, Tarifa, Cádiz)Esto era un campero que se fue a una fonda a comer y se sentó en la mesa de un señorito. Claro, el campero no sabía pinchar las aceitunas y quería pincharlas, y venga, venga... saltó una, saltó otra, hasta que dio al final un pinchazo muy fuerte y cayó al plato del señorito. Y el señorito la coge:
RECOGIDO POR: Jesús Caballero
-Señor, esto es así: Pum!
Y la pinchó de una vez. Y dice el campero:
-Claro, si yo ya la tenía cazá.
Luego le trajeron un pollo. Medio pollo para cada uno. Y el pobre campero, como no sabía comerse el pollo, pues lo cogió con las dos manos y se lió a jalar. Y le dice a la mujer del señorito:
-Señora, apártese usted a un lado que como se me escape el pollo le voy a dar a usted un pollazo que voy a joder.
Pero el señorito no se dio cuenta de lo que le había dicho.
Ahora pidió el señorito un betunero para limpiarse los zapatos y el campero, como no sabía lo que era, dice:
-Tráeme otro a mí también.
Y le dice el señorito:
-Señor, con uno tenemos para los dos.
Y él:
-Usted se come el suyo que yo me comeré el mío.
Pero esto no quedó así. El campero, cuando llegó la noche, pidió una fonda y el pobre, como nunca había visto una luz eléctrica, pues cuando llegó la hora de acostarse se lió a soplidos y no pudo apagar la luz. Ya estaba el pobre cansado y llamó a la de la fonda:
-Señora, ¿esto cómo se apaga?
-Mire usted, señor, se apaga así.
Y le dio una vueltecita a la luz y la apagó. Y dice el campero:
-En mi vida he visto yo apagar una luz a pellizcos.
Cuando a medianoche al pobre se le antojó dar de cuerpo, no sabía dónde estaba el water y se lió a dar vueltas, a dar vueltas, y nada, ya es que se cagaba. Y dice: “¿Dónde me cago yo? Yo me voy a cagar en este calcetín”. Y lo hizo. “¿Y ahora qué hago con él?”
Y se lió a darle vueltas y vueltas y esparció la mierda por el techo. Y por la mañana le dice el dueño de la fonda:
-Señor, si usted me dice cómo ha podido poner el culo para arriba no le cobro la fonda.