Cuando tengas chiquilla comerás morcilla
Había en la sierra unos matrimonios que tenían un chiquillo y una chiquilla que se pusieron novios y se casaron. Eran unas familias muy humildes y no tenían casi nada, así que los casaron con lo preciso. Y le dice la suegra de la muchacha a su marido:INFORMANTE: Salvadora Rodríguez Villalba (Puente de Génave, Jaén)
RECOGIDO POR: Ana Mª Martínez y Juan Ignacio Pérez
-¿Sabes lo que vamos a hacer? Vamos a comprarles un gorrinillo y se lo vamos criando y que luego hagan una matanza.
Criaron el gorrino y llegó la época en que tenían que matarlo. Van la suegra, los padres de él, los padres de ella e hicieron la matanza. Colgaron la matanza para que se secara y después freírla y dejarla en aceite, como es costumbre aquí. El gorrino era chico, pero la noche en que lo iban a freír es costumbre invitar a la familia, entonces se freían los adobos y se ponían los chorizos y aquella noche cenaban todos de lo mismo, y se les daba un presente a los suegros o a quien fuera.
Cuando estaban friendo el adobo llamaron a la puerta y fue el marido y dice:
-Son mis padres.
Y la mujer dijo:
-No abras, porque si van a comer y se van a llevar algo y el gorrino es tan chico...
Y siguieron llamando, pero después de un rato se marcharon. Al ratillo llamaron otra vez y dice el hombre:
-Son tus padres.
Y dice la mujer:
-Ábreles.
Y el marido:
-¡Vaya, a tus padres sí les abrimos!
-¡Hombre! Ya que han hecho el viaje, ¿no les vas a abrir? ¡Ábreles!
Total, que entraron y comieron. Al otro día, los padres de él se enteraron y después de haberles regalados ellos el gorrino.
Llegó el día en que la muchacha se quedó en estado y dio a luz un chiquillo y el marido estaba sentado con preocupación y le preguntó su madre de él:
-¿Qué te pasa?
-Que yo quería una chiquilla y no un chiquillo, porque si no es una chiquilla no comerá morcilla.
Y es que, claro, los padres d