El marido celoso se disfraza de fraile
Había un hombre que era tejedor. Su mujer era buena y honrada pero muy viva y a su marido le había dado la manía de ser celoso y de figurarse que su mujer podía faltarle.INFORMANTE: María Luque García (Villanueva del Trabuco, Málaga)
RECOGIDO POR: Gloria González
Una mañana, sabiendo que su mujer se había ido a confesar, se le ocurrió vestirse de fraile y sentarse en el confesionario para asegurarse de sus dudas. Llegó la mujer y al momento reconoció su voz.
-Dime hija ¿de qué te acusas?
-Acúsome, padre, de que he tenido amores, primero con un mozo, después con un viejo y al final con un fraile.
-¡Vete de aquí! -le dijo el fraile, o sea, el marido-. No hay absolución para tus delitos.
Volvió a su casa y se puso a tejer. Pero, como estaba tan rabioso, tornó a cantar:
-Acúsome, padre,
con mucho descoco,
que he tenido amores
con un hombre mozo,
luego con un viejo
y después con un fraile.
Teje que te teje,
dale que te dale.
A lo que ella, en el mismo tono, contestó:
Si te lo dije
fue por ser verdad
puesto que te quise
en tu mocedad,
ayer siendo viejo
y hoy siendo fraile.
Teje que te teje,
dale que te dale.