María, triqui
Versión 1Versión 1:
INFORMANTE: Juana Clares Vargas (La Mojonera, Almería)RECOGIDO POR: Juan Ignacio Pérez
Versión 2:
INFORMANTE: María Antonia Lucía Valentín Jurado (Fuente Obejuna, Córdoba)
RECOGIDO POR: Juan Ignacio Pérez
Había un cura que estaba enamorado de la mujer. Y le dice:
-María, ¿cuándo?
-No lo sé, padre, no lo sé, todavía no.
Se salió de confesar y se lo dijo al marido:
-¿Pues no me está el cura tirando los tejos cada vez que me voy a confesar?
-Pues tú le dices mañana que esta noche y que se vaya por detrás del corral.
Y al otro día, cuando se va a confesar, le dice:
-María, ¿cuándo, cuándo?
-Padre, esta noche se va usted por detrás del corral, que allí estaré yo esperando, y la mete usted por el agujero.
Y va el cura y dice:
-María, ya.
-Sí, padre, ya, métala usted por ahí.
Y el marido le había puesto la vaquilla que tenía la vaca y empezó venga a lamerle, venga a lamerle...
Dice:
-María, ¿triquitriqui?
-Ni triquitriqui ni triquitraca, el que quiera criar un becerro que se compre una vaca.
Versión 2
Este era un cura que pasaba por la puerta de tres señoritas que se sentaban en un balcón y allí estaban bordando todos los días. El cura pasaba y les decía:
-¡Niñas, chiquirraca!
Y las muchachas no le contestaban ni nada. Al otro día lo mismo y al otro. Y ya le dicen las mocitas al padre:
-Mire usted, papá, pasa el cura todas las tardes cuando estamos sentadas en el balcón y nos dice “chiquirraca”.
-Pues decidle, cuando pase hoy, que cuando él quiera. Y si os dice que dónde, en la enramá de las vacas.
Pasó el cura y:
-¡Niñas, chiquirraca!
-Señor cura, cuando usted quiera.
-¿Dónde, dónde?
-En la enramá de las vacas.
Pues al día siguiente llegó y dice:
-Venga, como queráis, como queráis.
-No, se tiene que poner usted en cueros.
Y ya que estaba en cueros, tenían un becerro encerrado de cuatro días y se le agarró a lo del cura, y que no lo soltaba. Y tuvo que salir en cueros vivo corriendo y no se paró a razones.
Y al día siguiente pasó y no les dijo nada a las muchachas. Y ya le dicen ellas:
-¡Señor cura, chiquirraca!
-Anda, hija de tu madre, si tu padre quiere criar becerros que compre vacas.