Pregones de los vendedores de golosinas
Versión 1: INFORMANTES VARIOS (La Línea de la Concepción, Cádiz)
RECOGIDO POR. Ana Mª Martínez y Juan Ignacio Pérez
Versión 2: INFORMANTE: Encarnación Palomares (Granada y Algeciras)
RECOGIDO POR: Juan Ignacio Pérez
Versión 3: INFORMANTE: sin datos (Algeciras, Cádiz)
RECOGIDO POR: Domingo Mariscal
Transcribimos a continuación algunas de las frases con las que los vendedores de golosinas han atraído a lo largo del tiempo a los más jóvenes. Son reclamos propios de la venta ambulante, marketing espontáneo que aún sigue escuchándose en algunos lugares.
Versión 1
El tío de los pirulines llevaba los caramelos pinchados en una penca de chumbo y se paseaba por la calles haciéndonos la boca agua con esta cantinela:
El niño llora que llora,
la madre dale que dale,
mamá, deme usted una gorda
que se van los nacionales.
¡¡¡A perra gorda!!!
Versión 2
Para los barquillos cantaban:
Hay barquillos de canela
El que los prueba repite
y, al que no, le da la gripe.
Sobre el año 36 también vendían unos caramelos redondos que pregonaban así:
Tres pelotas la perrilla,
blancas, rosas y amarillas.
Y en Granada vendían así las almendras:
¡¡¡Almendras tostadas y saladas!!!
¡¡¡A gorda el vagón!!!
Versión 3
Los caramelos ensartados en un palillo de diente se pregonaban así:
¡Papias, papias, repapias, repapapias, papias...!