21 coplas de pique cantadas por los mozos
Estos textos se interpretaron en forma de "chacarrá", denominación local dada a un tipo de fandango interpretado en Tarifa, Algeciras y Los Barrios. Las letras son similares a las utilizadas en algunos palos flamencos y reflejan la práctica del repentismo en la zona, combinando textos improvisados y aprendidos.INFORMANTE: Candelaria Ibáñez (La Ahumada, Tarifa, Cádiz)
RECOGIDO POR: Ana Mª Martínez y Juan Ignacio Pérez
Para pasear en tu calle
no necesito testigos
que ese novio que tú tienes
me lo meto en el bolsillo.
Anda y vete, saboría,
que tienes muy poca sal,
anda y vete a San Fernando
que allí te darán de más.
Vale más una alta rubia
que una morena con gracia
porque en llegando la noche
ya está la oscuriá en su casa.
Yo creí que era yo solo
el que tu jardín regaba
y ahora veo que son muchos
los cubos que se sacaban.
Dicen que te llamas Laura
pero no de los laureles,
que los laureles son firmes
y tú firmeza no tienes.
Por un beso que te di
lloró tu madre aquel día,
dame doscientos a mí
pa ver si llora la mía.
Chiquirritito en la cuna
me quitó mi madre el pecho,
por eso yo me he quedado
tan chiquitito de cuerpo.
La mujer que se enamora
de la ropa y no del hombre
es una tonta perdía
porque la ropa se rompe
y el hombre es pa toa la vía.
Hay hombres que por querer
aborrecen la comida,
qué tonto sería aquel
que por querer no comía.
Ando buscando y no encuentro
a una mujer alta y seca
con una estrella en la frente
que a la muerte se parezca.
Yo tenía una media novia
la metí en un plato fino,
los gatos se la comieron
creyendo que era tocino.
Ponte colorá, ponte,
que amarilla no te quiero,
que amarilla me pareces
a la flor que echa el romero.
Niña de los veinte novios
y conmigo veintiuno,
si todos son como yo
no te quedarías ninguno.
Todas las mujeres tienen
las cosas al natural
y María la portuguesa
lo tiene p’acá y p’allá.
Las muchachas de Pelayo
tienen gracia y bailan bien,
pero tienen una falta:
que dan la vuelta al revés.
Yo te quise por el tiempo
de las batatas cocías,
se acabaron las batatas,
se acabó la novia mía.
Si me quieres ver morir
dame un vaso de veneno
y luego ponte a decir:
“He matao a mi dulce dueño
con veneno que le di”.
Toda la noche me tienes
al sereno y al rocío
y luego por la mañana
me preguntas si he dormío.
Con esas patas tan largas
y ese culo tan sumío
que pareces una avutarda
recién salía del nío.
Me dijiste que era feo
y me pusiste una corona,
más vale feo con gracia
que no bonita y sosona.
De las dos que están bailando,
muy parejitas que son,
una parece un cardo
y la otra un serón.