Índice de contenidos
« November 2008 »
Su Mo Tu We Th Fr Sa
1
2345678
910111213 1415
16 171819202122
232425 26 272829
30
 
Personal tools
You are here: Home Textos Palabras Mayores Acertijos y adivinanzas Lo que reluce, lo que me cuelga y la papadulce (cuento)
Document Actions

Lo que reluce, lo que me cuelga y la papadulce (cuento)

INFORMANTE: Ignacio Morales (Betijuelo, Tarifa, Cádiz)

RECOGIDO POR: Ana Mª Martínez y Juan Ignacio Pérez

Un muchacho se echó una novia y el suegro no lo quería ni en pintura. Cuando llegaba a la casa de su novia, se sentaba y les daba vueltas a los dedos.
-¿No sabes hacer otra cosa? –le decía el suegro.
-Sí, al revés –y les daba para atrás.
Vino una vez a ver a la novia cuando iban a matar un cochino y, como él no supo qué decirle, pues se fue para su casa.
-Mamá, he estado en casa de mi novia y han matado un cochino muy grande.
-Pues, para quedar bien, tú les tienes que decir esto: “Muchos gordos tenga usted sobre ese”.
Cuando llegó a casa de su novia, al suegro le había salido un grano en el culo y él le dice:
-Papá suegro, muchos gruesos hermosos tenga usted sobre ese.
Y, claro, el suegro se enfadó y lo echó de allí, así que él se tuvo que volver para su casa.
Otro día le dijo a su novia:
-Niña, esta semana es la feria de mi pueblo. ¿Qué quieres que te traiga?
La novia, para divertirse un poquito con lo tonto que era, le pidió tres cosas en forma de acertaón:
-Pues... tráeme lo que me reluce, lo que me cuelga y la papadulce.
El muchacho se fue muy apurado a su casa y se lo contó a su madre. Ella le dijo lo que era cada cosa:
-Lo que le reluce es un reloj, lo que le cuelga son los zarcillos y la papadulce es el turrón, chiquillo.
El muchacho le compró los tres regalos y se metió el reloj y los pendientes en los bolsillos y el turrón en la faltriquera y se lo escondió entre las piernas.
-¿Me lo traes todo? –le preguntó la novia.
-Sí.
Le dio el reloj y los zarcillos y cuando llegó la hora de darle el turrón se señaló entre las piernas y le dijo:
-Y aquí tengo la papadulce.
Y el suegro, que lo estaba viendo, lo echó otra vez de la casa.
Y chistera, chistera, este cuento está fuera.

(este texto forma parte del libro DEBAJO DEL PUENTE. Editado por Asociación LitOral)

Powered by Plone CMS, the Open Source Content Management System

This site conforms to the following standards: