La novia de Rogelio
INFORMANTE: Julia García Domínguez (Iznájar, Córdoba)
RECOGIDO POR: Ana Mª Martínez y Juan Ignacio Pérez
Era una joven muy guapa
de una familia muy rica
que el novio la había dejado
cuando vio que estaba encinta.
Cuando el padre se enteró
del caso en que se hallaba,
le ha querido dar la muerte
y la ha arrojado de su casa.
Con mucha satisfacción
se fue a casa de su madrina,
la cual la recibió
como si fuera una hija.
Y allí nada le faltaba,
noche y día se le iba llorando
de pensar el porvenir
que se le iba acercando.
Y a los tres días tuvo un niño
que era más rubio que el sol.
No lo habían cristianado
por guardarse de su honor
y ella quedó en escribirle
una postal a su novio
que se vieran ellos dos solos
en un sitio ocultado.
Con la sonrisa en los labios,
diciendo “Carmen, soy yo,
y acércate aquí, verás
el fruto de nuestro amor”.
Loco lo cogió a su niño,
dándole besos y abrazos.
-Válgame Dios de los cielos,
qué desgraciado este niño.
-Vágame Dios de los cielos,
no maldigas a tu hijo,
acuérdate de la hora
y el juramento que hicimos.
-Las palabras que dijimos,
todas han salido en vano,
tú te marchas con tu hijo
y yo me lavo las manos.
Carmela cogió un revólver,
se abalanzó y le pegó un tiro,
Rogelio cayó en el acto
y ella marcha con su hijo.
Se ha subido en el vapor,
dándole besos al niño:
-Válgame Dios de los cielos,
qué desgraciada que he sido.