Piques entre sexos
Eres más chica que un huevo,INFORMANTES Y RECOPILADORES DIVERSOS (Ubrique, Cádiz)
COORDINADOS POR: Miguel Ángel Peña
más derecha que un hocino,
más blanca que una sartén
harta de freír tocino.
Eres más alta que un huevo,
más derecha que un hocino,
más blanca que una sartén
harta de freír tocino
y no fregarla en un mes.
En que tú me ves chiquita
y tú chiquita me ves,
no creas que es de ser escoba
que conmigo has de barrer.
Dices que te va(s) y te vas
y no te acabas de ir,
tú te irás, tú te vendrás,
tú te acordarás de mí.
Dices que te vas, te vas,
y no te acabas de ir,
tú te vas, tú te vendrás
y tú te acordarás de mí.
Dices que te vas el lunes
y yo te digo que el martes,
que tiene mi corazón
muchas quejitas que darte.
Anda diciendo la gente
que yo contigo no igualo,
no será por el dinero
porque en la sangre te gano.
De esas dos que están bailando
una es más alta que otra:
una parece un barril
y otra parece una bota.
María, pescuezo largo,
no te pongas gargantilla,
ponte una ristra de ajos
y en medio una cencerrilla.
Son más blancos mis pañales
que los que a ti te pusieron.
Yo hija de buenos padres,
lo que no tengo es dinero,
la vergüenza es lo que vale.
Son más limpios mis pañales
que los que a ti te pusieron
siendo de tan buenos padres,
lo que sobra es el dinero.
Me mandaste a decir
que tu querer se fue a pique
y yo te mando a decir
que el convento está en Ubrique,
en frente del Benafín.
¿Quién te ha hablado mal de mí,
viviendo de mí tan lejos?
En el infierno lo pene
la que da malos consejos.
¿Quién te ha hablado mal de mí,
si vives de mí tan lejos?
En el infierno lo quemen
to el que da malos consejos.
Aunque tú veas que me caigo,
yo con un pie me sostengo.
Si tú tienes quien te quiera,
mira que yo también tengo
quien por mi querer se muera.
Si piensas que son por ti
los colores que me salen,
no son por ti ni por otro,
que son míos naturales.
Cuando me dieron la nueva
de que tú no me querías,
hasta el gato de mi casa
me miraba y se reía.
Dices que tú quieres darle
penas a mi corazón,
pon la era en otra parte
que corra el tiempo mejor
porque aquí te equivocaste.
Mi novio está en los jereles
y me ha mandado memorias,
dígale usted si lo ve
que yo ya no soy su novia
y que busque nuevo querer.
Yo te quise no pensando
que tenías otro dueño.
Tú juegas con dos barajas
para no salir perdiendo.
Eres más fea que un oso
y, ay, te quieres casar.
Más vale que tu madre
te enseñe a remendar
los calzones de tu padre.
Eres más chica que un huevo
y ya te quieres casar.
Más valía que tu madre
te enseñara a remendar
los calzones de tu padre.
Me dijiste que era fea
y al espejo me miré.
Algunas faltillas tengo,
a algún tonto engañaré.
Me mandaste a decir
por carta que me olvidabas.
Cuando el papel llegó a mí,
yo ya de ti no me acordaba.
Yo con deseos de verte
le pregunté a mi vecina
y me dice: -Tonto, vete,
que otros rondan las esquinas
y a gusto de tu gente.
Por tu puerta estoy pasando,
que es camino pasajero.
En tu casa yo no entro
por no echarle leña al fuego.
Fuiste mi primer amor,
me enseñaste a querer,
no me enseñaste a olvidar
que no lo quiero aprender.
Eché leña en tu corral
por ver si tú me querías
y viendo que no me quieres,
¡venga la leña, que es mía!
Anda, vete, y anda, vete,
anda, vete retirando
que esta ventana no es
la que tú vienes buscando.
En el cielo no hay venganza,
tú te has vengado de mí,
del cielo tarde o temprano
castigo te ha de venir.
Me olvidaste, te olvidé,
a lo mejor no hay remedio,
arrepentido no estoy.
Busca a quien te dé consuelo
porque yo no te lo doy.
Me dijiste: -¡Agua va!-
Y al mismo tiempo la echaste.
No tuviste caridad
que toíto me mojaste
con el agua de fregar.
Amor mío, corta un pino
y arrímalo a la pared
y cuando el pino eche piñas
entonces te olvidaré.
Eres como la veleta
que está en medio de la torre.
Pasa un viento y pasa otro
y a todos les correspondes.
Ven acá, falso refalso,
falso te vuelvo a decir,
la noche que me vendiste,
¿cuánto te dieron por mí?
¿Para qué me acariciabas,
tonto, si no me querías,
si tenías en tu pecho
otra que a mí me ofendía?
¿Para qué me quieres hoy,
si me va(s) a olvidar mañana?
La hierbabuena se cría
en la corriente del agua.
Una rosa tengo en agua
de veinticinco colores.
Veinticinco puñaladas
se merece todo el hombre
que tenga la lengua mala.
Dicen que te llamas Laura,
pero no de los laureles,
que los laureles son firmes
y tú firmeza no tienes.
Tú eres una y tú eres dos,
tú eres tres y eres cuarenta,
tú eres la iglesia mayor
donde todo el mundo entra,
todo el mundo menos yo.
Verdolaga, no te extiendas,
arrecógete un poquito,
que la huerta no es tan grande
y el hortelano no es rico.
El primer novio que tuve
lo metí en un canutero
y cuando llegó el verano
las chinches se lo comieron.
Por allí viene mi novio
con las orejas caídas,
parece un perro pachón
cuando va de cacería.
Partí una, partí dos,
partí tres, salieron vanas,
las palabras de los hombres
son como las avellanas:
de lo que dicen hoy
ya no se acuerdan mañana.
Ven acá, testigo falso,
hombre de poca firmeza.
¿Quién te ha dicho que yo soy
plato de segunda mesa?
No pensé que eras quien eres,
ni que tan mal me pagabas
y ahora que he visto quien eres
como quien eres me pagas
y te portas como quien eres.
Tú te la das de buen mozo,
tus acciones lo acreditan,
pórtate como quien eres
y págale a esa palomita
que prisionera la tienes.
Morenito que estás en la esquina,
ponte el sombrero con arte,
que la vecina de enfrente
corta mejor que los sastres.
Si quieres que vaya a verte,
ponle a tu perro cadenas,
que ayer tarde me mordió
por ver tu cara morena.