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Columpios con nombres propios

INFORMANTES Y RECOPILADORES VARIOS (Ubrique, Cádiz)

COORDINACIÓN: Miguel Ángel Peña

María, paloma mía,
las palomas son del rey
y tú, María, eres mía
porque lo manda la ley.

María sé que te llamas
porque me lo ha dicho el cura
y en el hoyo de tu barba
tengo yo mi sepultura.

Todas las Marías tienen
en su pecho un relicario
y en la punta de la lengua
azúcar, canela y clavo.

Del árbol del paraíso
se cayeron nueve hojas:
tres Anas y tres Marías
y tres Isabeles preciosas.

De lo más alto del cielo
cayeron nueve claveles:
tres Franciscos y tres Antonios
y tres divinos Manueles.

Todas las Marías son
dulces como el caramelo
y yo, como soy goloso,
por una María muero,
María del corazón.

Cuando un Antonio entra en misa
la iglesia se resplandece
y hasta las yerbas que pisa
está seca y prevalece,
la yerba que Antonio pisa.

Antonio, divino Antonio,
ramito de mi pañuelo.
¡Quién te pudiera tener
de anillito entre mis dedos!

Antonio, divino Antonio,
alfiler de mi pechera,
gargantillas de corales,
cadenas que al cielo llegan.

Antonio, divino Antonio,
ramillete de azucenas,
yo por un Antonio doy
toda la sangre mis venas.

Anita, Anita y Ana,
Anita son tres renglones.
Anita, si tú quisieras,
cambiábamos corazones.

Pepito, Pepito, Pepe,
Pepito son tres renglones.
Pepito, si tú quisieras,
cambiábamos los corazones.

San Francisco, San Antonio,
San Juan, San Pedro Balerme,
aquel que dije primero
robada el alma me tiene
y el corazón prisionero.

Una vez quise a un Pepe,
me pusieron Pepitoria.
Pepe quiero, Pepe amo,
Pepe tengo en la memoria.

Las Isabeles se crían
en la huerta entre los ramos
y como son tan crueles
cautivan al hortelano
y tú cautivo me tienes.

Isabel, caña de oro,
de la espiga sale el trigo.
Yo no quiero más tesoro
que esta noche hablar contigo.

Cristo, Cristóbal se llama
el que da luz a mi corazón.
Para nombrar a Cristóbal
primero se nombra a Dios.

Para qué me dices: “¡Come!”,
si tú ves que yo no como,
y yo me estoy manteniendo
con el querer de un Antonio.

Un Antonio mata a Antonio
y Antonio me mata a mí,
y yo muero por Antonio,
y Antonio muere por mí.

Por allí viene el cartero,
cartas mías traerá.
Si es de Pepe, no la quiero;
si es de Juan, venga pa ca.

Día de San Juan alegre,
día triste para mí
porque se llamaba Juan
la prenda que yo perdí.

Juanito, Juan de los Juanes.
¿Dónde anduviste ayer
que mis ojos te buscaron
y no te pudieron ver?

Cuatro delantales tengo
y ninguno tiene cinta,
cuatro Juanes me han salido
ninguno tengo a la vista.

Catalina, Juana y Ana
fueron a coger membrillos.
Juana, por ser la más tonta,
cogió el más amarillo.

Catalina, Juana y Ana
fueron a coger alcauciles.
Ana, por ser la más tonta,
la cogieron los civiles.

Una Ana y otra Ana
y otra Ana, ya son tres.
¡Caramba! Con tantas Anas
un convento he de poner.

Una Ana y otra Ana,
y otra Ana, que son tres.
¡Caramba! Con tantas Anas
un convento han de poner
de la religión cristiana.

En el mar hay un pescado
que tiene la cola verde.
Desengáñate, María,
que tu novio no te quiere.

No me gusta Juan por loco,
ni Pedro por majadero,
ni Francisco por goloso,
ninguno de los tres quiero.

-Mariquita, amor, amor,
dame de tu pecho un ramo.-
-¿Quién te ha dicho, picarón,
que yo María me llamo?-

Por Dios, Pepito, no tires
chinitos a mi ventana
que mi madre está dormida
y luego a mí me regaña.
Pepito, por Dios, no tires
chinitos a mi ventana,
es mi padre, está dormido
y se puede despertar,
a mi no me da la gana.

Pepito me dio una rosa
y mi madre me miró,
me puse más colorada
que la rosa que me dio
y la rosa era encarnada.

Mariquita me dio agua
en un cantarillo nuevo,
el cántaro se rompió
y el agua llegó hasta el suelo.

Catalina me dio a mí
agua en un cántaro nuevo,
el cántaro se rompió
y el agua llegó al suelo.

Todos los Juanes son falsos,
lo digo porque lo sé.
Yo estaba queriendo a uno
y por falso lo dejé.

Todos los Pepes son falsos,
lo digo porque lo sé.
Yo estuve queriendo a uno
que por falso lo dejé.

Todos los Juanes son falsos,
lo digo porque lo sé.
Yo tenía un novio Juan
y por falso lo dejé.

-¡Mariquita, barre, barre!
-Mamá, no quiero barrer,
que tengo el vestido corto
y el culito se me ve.

Me gusta el nombre de Pepe
porque se pega en los labios
y el de Antonio no me gusta
porque no se pega tanto.

Isabelita bonita,
hija de un corregidor,
no te pongas tantos moños
que ya tu padre murió.

María, no eres María,
que no eres ramo de virtud,
en tu puerta hay un enfermo
dale, por Dios, salud,
por Dios, que se está muriendo.

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