La canción de las mentiras
INFORMANTES DIVERSOS (Cádiz y Ceuta)
RECOGIDO POR: Ana María Martínez y Juan Ignacio Pérez
Versión 1
El padre va al mercado
a comprar una burra ciega.
Le corta los cuatro pies,
la burra empieza a correr.
Se encuentra con un ciruelo
cargado de higos verdes.
Tira una pedrada
y hace caer una almendra.
Le cae la almendra en el pie,
le sale sangre de la oreja.
De la sangre que le salió
corren siete riachuelos.
Un perro se cayó a un pozo,
un ciego lo miraba,
un mudo llamaba a la gente,
un sordo lo escuchaba.
Por el mar corren conejos,
por el bosque las anguilas.
Versión 2
Salí de mi casa un día
con hambre de tres semanas,
me encontré con un peral
cargadito de manzanas.
Me lié a tirarle piedras
y caían avellanas.
Al ruido de las nueces
vino el dueño del peral:
-¿Quién te manda coger estas nueces
siendo mío el melonar?
Pasé por la puerta de mi tío Antón,
cogí un pepinillo
y me dio un pescozón.
Si yo corría, mi tío volaba.
¡Caramba con mi tío,
qué de pescozones me daba!
Versión 3
Ahora que vamos despacio
vamos a contar mentiras:
Por el mar corren las liebres,
por el monte las sardinas.
Yo salí de mi cuartel
con hambre de seis semanas,
me encontré con un ciruelo
cargadito de avellanas.
Al ruido de las nueces
salió el dueño del melonar.
Me ha pegado una pedrada
que me ha dado en un tobillo.
Me fui a casa (de) la ventera
a que me liara un trapillo.
La ventera estaba arando
y el ventero había parío,
los cántaros en la lumbre,
las ollas por agua van,
la escobilla en la alacena,
la alcuza barriendo está.
Versión 4
Ahora que vamos de prisa
vamos a contar mentiras.
Al salir del campamento
con hambre de tres semanas
me encontré con un ciruelo
cargadito de manzanas.
Comencé a tirarle piedras
y cayeron avellanas.
Al ruido de las nueces
salió el dueño del peral:
-Niños, no tirarle piedras
que no es mío el melonar.
Si queréis tocino fresco
que lo acabo de sembrar.
Por el mar corren las liebres,
por el monte las sardinas.
Y aquí termina la historia
de este joven falangista.
Versión 5
INFORMANTE: Pedro Guerra Salazar (Algar, Cádiz).
Ahora que tenemos tiempo
vamos a contar mentiras.
Yo he visto por la mar
correr las liebres,
por los rastrojos los peces,
por los campos las anguilas,
las cogen con angarillas.
Yo cogí un angarillar
que pesó doscientos kilos,
las llevé a Puerto Rico
donde aquellas ricas torres;
había un río que no corre
por falta de unos zapatos.
Yo he visto la cresta de un gato
peleando con un turco,
yo he visto salir de un turco
trigo para media España,
yo he visto tejer a una araña
paños para cien soldados,
yo he visto hacer un arado
de cáscaras de pepino,
yo he visto mover un molino
con el viento de una bota,
yo he visto una casa rota
compuesta con dos espartos,
la componía un ratón
y le ayudaba un lagarto,
yo he visto cocer a una olla
de madera y no quemarse.
Esto sí que son mentiras,
yo he visto a un burro afeitarse.