Recuerdos del paso de los franceses por Villaluenga del Rosario
INFORMANTE: Prudencio Moscoso Gutiérrez (Ubrique, Cádiz)
RECOGIDO POR: Ana María Martínez y Juan Ignacio Pérez
En la Manga de Villaluenga, que es como una garganta, un desfiladero que hay ahí más arriba, la gente del pueblo se lió a tirar piedras a los franceses con hondas y no los dejaron pasar. Y después se encontraron con lo de Ubrique, que la gente empezó a quemar gamones y a hacer tanto ruido que los franceses se asustaron y se fueron.
Hay como un refrán que habla de eso y todo y que dice: “Llegaron los franceses y no le pudieron robar el lugar”.
Ese paso ha sido muy utilizado en todas las épocas, por ahí llevaban a los presos en la Guerra Civil y los iban matando por el camino, que todavía quedan algunas cruces por el camino.