Comparando se entiende la gente 8
Tener más hambre que un piojo en una peluca
Tener más hambre que las gallinas de Matilde, que se comieron la radio mientras ponían “Trigales verdes”
Tener más arrugas que la cama de un loco
Ser más lento que el caballo del malo
Ser más parado que el caballo de un fotógrafo
Estar más soltero que un algarrobo macho
Tener más tonterías que el ropero de un indio
Tener más mala leche que un cepo enterrado
Estar más sucio que el palo de un gallinero
Ser más raro que un perro verde
Estar más sucio que la bombilla de una cuadra
Estar más negro que el forro de una morcilla
Ser más negro que un tizón
Ser más negro que un cerote
Ser más sufrido que una alpargata de cáñamo
Ser más tonto que un escalón
Hacer más frío que pelando rábanos
Ser más pesado que un abanico de tablones
Durar más que la infancia de Heidi
Disfrutar más que rascándose una pupa