La historia de Juan Mañas también se cuenta en Rumanía
ENVIADA POR: Viveeana Sultana
Era un rey que tenía un hijo al que no le gustaba trabajar. La madre lo mandó a cargar leña al campo. El hijo cogió el caballo con la carreta y se fue al campo a cargar leña, y se quedó esperando a la sombra de la carreta a que viniera el hombre que le iba a ayudar a cargar la leña. Esperaba pero no venía. Llegó el mediodía y el hijo dice:
-Ya me pongo yo a cargar la leña, que aquí no viene nadie a ayudarme.
Cargó la carreta y se fue poco a poco a casa., pero por el camino se rompe la carreta. Se puso encima de una piedra a esperar otra vez al hombre que iba a venir a ayudarlo, pero se hacía de noche y el hombre no venía, así que se puso a arreglar la carreta.
Cuando llegó a la casa, se fue a su padre muy enfadado:
-Padre, ¿por qué me ha mentido?
-¿Por qué te he mentido yo?
-Me habías dicho que vendría un hombre a ayudarme.
El padre le dice:
-Si tú has llegado, ¿quién te ha ayudado a poner la leña?
-Yo la he puesto, yo he arreglado la carreta que se ha roto.
Y el padre, muy alegre, le dice:
-Pues, hijo mío, este es el hombre que te iba a ayudar a cargar la leña y a arreglar la carreta.
VER ESTE CUENTO NARRADO COMO ANÉCDOTA FAMILIAR EN LA SECCIÓN “DICHOS Y HECHOS/FRAGMENTOS DE VIDA”, ARTÍCULO “Anécdotas familiares recogidas en Navas de San Juan”.